LIBERACION O DEPENDENCIA
por Florencio Aceñolaza

Allá por los años 70 hubieron dichos breves y sentenciosos que alimentaban nuestra militancia entre los cuales el de "liberación o dependencia" ponía de manifiesto una vocación nacional sin mengua.

Sirva este cabezal para reflexionar sobre un tema vinculado a la investigación científica que, a pesar de ser puntual, surge con una particular relevancia. Hace poco tiempo revisando publicaciones de mi especialidad encontré que en los últimos años tanto para el CONICET, la Agencia de Promocion Científica, las universidades o el pago del régimen de incentivos, otorgan mayor valor cuali-cuantitativo aquello que aparece en una revista internacional calificada por el ISI (Institute for Scientific Information). Obviamente ello es relevante cuando lo es en una de origen anglo-sajón (norteamericana o británica ). La publicación de un trabajo científico que aparece en una revista o un congreso nacional, y en español, es considerado de menor destaque. Esto último también también ocurre cuando la publicación de los datos se realiza en revistas o congresos latinoamericanos, hispánicos etc.

Recuerdo que en los años 70 cuando se investigaban los recursos del país tratábamos que los resultados aparecieran prontamente en una de las revistas especializadas argentinas o se lo presentaba a traves de las actas de un congreso nacional. Sabíamos que esto llegaba a muchos investigadores y tecnólogos favoreciendo el desarrollo de profundos debates enriquecidos por conceptos y expresiones que todos entendían. Los nuevos datos hicieron que muchas disciplinas de las ciencias de la Tierra crecieran y brindaran la importante información que posibilitó, de alguna manera, el mejor conocimiento de las cuencas hidrocarburíferas o los grandes yacimientos mineros hoy en producción en Argentina

Pero entonces no nos preocupaba tanto la calificación que nos daría el ISI, puesto que sabíamos que el impacto de nuestros trabajos de investigación se habrían de verificar por resultados que serían tangibles para nuestros conciudadanos. Eso que este organismo, el ISI, existe desde inicios de los años 50.

Pero hoy el eje del debate está pasando por otro lado. La globalización ha llegado al extremo que nos dice en inglés : "Publish or you are dead", forma gráfica e imperativa que marca el ritmo de los tiempos. Nuestros jóvenes investigadores asumen que sin el inglés es casi seguro que van a la "death" si se expresan en español, a pesar de todo lo bueno y comprometido que hagan para el país . Recuerdo que no hace mucho tiempo en el CONICET hubo un caso paradigmático en el cual a un jóven investigador le rechazaron su promoción "...por haber escrito sus trabajos en español" !!!!!!!.

En nuestros ámbitos académicos nos requieren que publiquemos en "revistas internacionales" y en lo posible en inglés para que el ISI nos tenga en cuenta. Ahora bien: que es el ISI ?. Este es un organismo norteamericano que califica, siguiendo patrones de calidad y pertinencia (fijadas por ellos) sobre lo que en ciencia tiene o no valor. En sus calificaciones el porcentaje mayor de revistas especializadas está integrado por aquellas de origen anglo-sajón (inglés-norteamericano), en menor proporción alemanas, francesas, rusas, chinas y japonesas (en inglés, ¡of course !). Revistas que muy poco llegan a nuestra tierra y a las que no muchos investigadores tienen acceso. Revistas en las que se desgranan teorías que pocos creen y artículos donde se acumulan citas de citas que poco innovan pero que alargan el número de páginas y currículum.

Para que cada uno saque sus conclusiones quiero finalizar recordando aquella frase tan conocida que en los 70 nos decía el general Perón: "El año 2000 nos encontrará unidos o dominados".

Obviamente si nos atenemos a lo que arriba menciono no hay dudas que el General tenía razón

F.G.Aceñolaza. Miembro del justicialismo de Tucumán, fue diputado de la Nación en el período 1991-1995 habiendo ocupado cargos de Secretario de la Comisión de Ciencia y Tecnología y la presidencia de Relaciones Exteriores y Culto. Es Investigador Superior del CONICET, organismo del que fue Presidente y miembro del Directorio y Profesor de la Universidad Nacional de Tucumán. También tiene actividad coordinando el proyecto educativo de Fundaluz XXI de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza.