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Comentario al Documento
de la Conferencia Episcopal Argentina
Hasta no hace muchos años,
en nuestro País, el tema de la nacionalidad se planteaba en términos
claramente diferenciados: entre quienes abrevaban en corrientes de pensamiento
propio, y quienes tuvieron una mirada extranjerizante.
Claramente el Peronismo entroncaba,
desde su propia definición, en una corriente nacional y popular.
La década anterior
nos trajo, entre su profunda confusión, una nueva doctrina pregonadora
de la aldea global, y sus presuntas conveniencias.
Mucho se ha escrito sobre
la globalización, y el soporte financiero y tecnológico
que la posibilitaba. Junto a ello, se batalló incesantemente para
imponer el pensamiento único.
Hoy, aquellos que reivindicamos
aquella corriente de San Martín, Rosas y Perón, en contraste
con el pensamiento liberal (vernáculo) de la denominada línea
Mayo-Caseros, hemos recibido alborozados la reivindicación de la
Identidad Nacional en el último documento de la Conferencia Episcopal.
En "Jesucristo Señor
de la Historia", se dice textualmente: "6. En tiempos marcados por la
globalización, no debe debilitarse la voluntad de ser una Nación,
una familia fiel a su historia, a su identidad y a sus valores humanos
y cristianos." Al mismo tiempo la conciencia de nuestra identidad,
lejos de encerrarnos en nuestros límites, debe abrirnos con solidaridad
a un mundo cada vez más interrelacionado.
Antes, (p.5) había
dicho "…unidad, valores comunes e idiosincracia como nación, no
son alternativas entre las que hay que optar, sino dimensiones en las
que hay que vivir… " Diversidad en la Unidad entre la Argentina y nuestra
patria grande latinoamericana.
También en el Encuentro
realizado en Mar del Plata de la Pastoral Social, este planteo fue muy
claro, no solo en este sentido reivindicatorio de nuestra nacionalidad,
sino también en su expresa condena a la globalización como
instrumento de empobrecimiento y sometimiento de nuestros pueblos.
Tal vez, habría que
complementar este artículo con lo que se dice en estos documentos
de la Iglesia Argentina, acerca del neoliberalismo y sus herramientas,
pero lo dejaremos para otra oportunidad.
Queríamos rescatar,
a pesar de los predicadores de la confusión que nos invadieron,
obviamente en defensa de intereses foráneos, la actualidad del
mensaje de una Patria Políticamente Soberana, de la Nacionalidad
en el añorado marco de reconstrucción de nuestra Comunidad.
Para algunos serán
solo afirmaciones panfletarias, para nosotros es punto de partida, el
prisma, desde donde reconstruiremos (o no) unos valores que nos posibiliten
superar la anomia y el desencanto menemista.
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