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Esta página es un lugar de encuentro. Aquí iremos publicando las cartas que nos lleguen, intentando que sea un espacio de debate y discusión, para conectarnos y conocernos.
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Agradecemos al compañero pampeano por tan calurosa carta, relacionada con la nota de este número, sobre la Juventud Peronista

Me llamo Roberto Figueroa, soy de Santa Rosa (La Pampa), y una compañera me pasó el dato de elsitioperonista.com.ar, donde pude observar tu nota acerca de la JP.
Te quiero felicitar por lo que expresas en la nota y por la idea de abrir un espacio de expresión en Internet.
Yo milito en el peronismo desde mis 13 años y ya tengo 31.
Comparto tu inquietud de construir estructuras propias, de comunicación y de acción. Me preocupa la falta de identidad y el desarraigo histórico de la JP que sale en los diarios y se cobija en los despachos de algún que otro funcionario.
Creo que lo fundamental sería recuperar y difundir la historia del Movimiento Peronista y las cosas por las que dieron sus vidas las personas que pensaron que nosotros íbamos a continuar su obra. Es decir, tomar conciencia de la responsabilidad del deber histórico.
Por otra parte, veo como vos, que la juventud actual no es ni la del 70 ni la del 80, y los ideales se esfumaron de nuestra generación.
Las cuestiones mundanas cómo procurar el mango para vivir el próximo mes, cómo ayudar a tus viejos a mantener la casa, cómo hacer para tener la tuya propia, cómo formar una familia digna, y los miedos recurrentes otrora mínimos o inexistentes como "¿qué pasa si me rajan?", "¿y si me enfermo?", entre otros tantos, hacen poner en un segundo plano cualquier elucubración idealista.
El contexto se pone más feo cuando observás que la máquina que se contrapone a tus ideales es global, aceitada, suspicazmente concebida, y consolida los ideales gorilas. Es este el karma que persigue a nuestra generación. No obstante, creo que no hay mal que por bien no venga.

El "subsuelo de la patria" existe, lo percibo en el contacto con la gente común. Sólo le faltan buenos conductores y pensadores.
Un abrazo peronista y adelante!

Roberto.