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"El
17 de octubre yo estaba en mi casa, en Santos Lugares, cuando se produjo aquel
profundo acontecimiento. No había diarios, no había teléfonos
ni transportes, el silencio era un silencio profundo, un silencio de muerte.
Y yo pensé para mí; esto es realmente una revolución..."
Ernesto Sábato
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El
17 de octubre, sin lugar a dudas, constituye por muchas razones un punto de
inflexión en la historia argentina, las que en su conjunto son imposible
de analizar en este artículo. De ahí que solamente indagaremos
como aquel singular episodio trascendió a la posteridad.
Acaso lo más
significativo, sea precisamente la "curiosa" coincidencia de "antiperonistas"
y "peronistas", respecto a que el 17 de octubre de 1945 fue "protagonizado
esencialmente por los cabecitas negras" - a los que nosotros llamaremos
obreros nuevos- y que dicha gesta acaeció de manera "espontánea".
Esta tesis, la sostiene Gino Germani, quien afirma que los obreros nuevos fueron
los protagonistas esenciales del 17 de octubre. Aseveración que le permite
argumentar que Perón manipuló a los obreros nuevos, dado que provenían
de una estructura patriarcal autoritaria propia del noroeste argentino. Claro
está que en este punto la visión peronista no concuerda.
Ahora bien, lo mencionado anteriormente no se puede sostener por varias razones.
1°- porque es imposible separar a los obreros migrantes -nuevos- de todo
el conjunto de obreros como objeto de análisis histórico. 2°-
porque estudios concienzudos han determinado que Perón recibió
el apoyo más importante de la clase obrera "vieja" y no de
la clase obrera "nueva". 3°- otras investigaciones pormenorizadas
comprueban que la migración del noroeste alcanzó niveles relativamente
bajos -13,6 %- del total de los migrantes en el gran Buenos Aires. Entonces
necesariamente debemos concluir, que los obreros tradicionales con una formación
gremial más internacionalista, tuvieron especial importancia en las jornadas
de octubre. Por consiguiente, no eran factibles de manipulación alguna,
sino que su adhesión al peronismo fue por propia convicción.
Retrotrayéndonos a la segunda opinión, también es G. Germani
quien sostiene que los sucesos del 17 de octubre fueron "espontáneos"
porque "... ni la C. G. T. ni su Comité Confederal, ni los viejos
sindicatos tuvieron un rol importante y significativo en ese día y en
el movimiento colectivo que se generó." En otras palabras, la masa
obrera desbordó completamente a su dirigencia y espontáneamente
se volcó a las calles protagonizando ese día histórico.
Nosotros, por el contrario entendemos que una gesta de esta magnitud, bajo ningún
aspecto puede realizarse en forma espontánea. En cambio, puede ocurrir
si media una previa organización, a través de la cual se vayan
sincronizando los movimientos, de modo que sea posible alcanzar los objetivos
establecidos con anterioridad.
A propósito de la organización, es de advertir que ya el 9 de
octubre se reunieron setenta dirigentes obreros - entre otros Gay, Montiel,
Tejada- para debatir que iban a hacer, pues Perón había sido obligado
a renunciar a todos sus cargos. Tampoco es ajeno a estos sucesos Borlenghi,
quien conjuntamente con su sindicato - el mercantil- participó de manera
activa en la manifestación del día siguiente. Asimismo, anotaremos
que el día 11 la comisión administrativa, de la C. G. T. , pidió
a sus asociados que se mantuvieran en alerta. El día 15 declaró
la huelga ad referendum del Comité Confederal Central que se reuniría
el día 16. Efectivamente, al reunirse se produjo la conocida votación
en que se impuso el criterio de ir a la huelga, no por 21 votos a 19 que difundió
Gino Germani y otros continuadores, sino por 16 votos a 11. Además, estimamos
conveniente subrayar que en esta oportunidad votaron a favor gremio viejos como
la U. T. A. y A.T. E. -fundados antes de 1930-
De modo que si leemos entre lineas a Gino Germani, notaremos que a tergiversado
ciertas circunstancias para ajustarla a ideas preestablecidas. Esto se puede
entender dado que se trata de un sociólogo que vio al peronismo de forma
poco amistosa. En cambio, lo que es sintomático es la adhesión
del pensamiento peronista a tales afirmaciones. Naturalmente, en lo único
que discrepan es en que el lider no manipuló a la masa obrera.
También queremos analizar otra versión - para nosotros inaceptable-
que señala al por entonces coronel Perón como el gestador del
17 de octubre. Nuestro argumento se basa en una carta que lleva la fecha del
14 de octubre, escrita desde su prisión en la isla Martín García
a su compañera. En dicha misiva le comunicaba entre otras cosas que "...hoy
he escrito a Farrel pidiéndole que acelere mi retiro, en cuanto salga
nos casamos y nos iremos a cualquier parte a vivir tranquilos (...) esto terminará
y la vida será nuestra." De las palabras precedentes se deduce que
J. Perón estaba más preocupado por retirarse del escenario político,
que de organizar una estrategia para recuperarlo. Es interesante destacar que
en modo alguno, el 17 de octubre pudo ser gestado por una sola persona. Se llame
esta Cipriano Reyes, Evita o el mismo coronel Perón.
En resumen, consideramos que el 17 de octubre se realizó merced a la
intervención de la C.G.T., quien supo canalizar el descontento popular.
Además, hay que destacar que el movimiento peronista en su origen fue
mucho más que los "cabecitas negras", ya que también
los obreros con experiencia gremial vieron en el por entonces Secretario de
Trabajo, un genuino conductor de sus postergadas reivindicaciones.
Ciertamente, sabemos que esta linea de pensamiento despertará polémicas,
pues rompe con una visión tradicional -sea esta peronista o antiperonista
-. Empero no es menos cierto que, esta discusión a la postre sólo
traerá beneficios; ya que algunos pasajes de la historia argentina al
igual que el 17 de octubre, frecuentemente nos llegan tergiversados.
Lic. César Luis Díaz.
Titular de la Cátedra de Historia del Periodismo
y las Comunicaciones en la Argentina. Facultad de Periodismo U.N.L.P.
El compañero Tato Díaz es ciego. El único historiador
ciego de nuestro país
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