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PARA
ENCONTRAR JUNTOS EL CAMINO DE LA DIGNIDAD Y LA JUSTICIA
Un aporte para el debate
NATURALEZA
POLITICA DEL PERONISMO
Una
primera mirada sobre la naturaleza política del peronismo la da el
análisis sobre la formación y las ideas de Perón. Desde
aquí se puede señalar el origen social de Perón, nacido
en una familia modesta en un pueblo de la Provincia de Buenos Aires, sus estudios
militares, su pasión por la estrategia, su inquietud por las organizaciones
sociales, su experiencia en Europa - Italia y Alemania - poco antes de la
Segunda Guerra, donde estudió los fenómenos sociales y políticos
de ambos países.
Podemos
seguir con sus escritos ampliamente influenciados por la estrategia militar
donde pesan los conceptos sobre Conducción, Doctrina y Organización.
La conducción política implicaba la existencia del conductor
de las organizaciones - el Estado y la Comunidad - para el logro de los objetivos,
una sociedad mejor y más justa.
Las
ideas de Perón se confunden con su gobierno. Su concepción de
que la guerra implicaba la movilización de toda la sociedad - la nación
en armas - hacían que el Estado se convirtiera en expresión
del sistema social propugnado, la comunidad organizada, para garantizar la
justicia social, en el justo medio, evitando la lucha de clases entre los
sectores del capital y del trabajo.
Para
el cumplimiento de estos objetivos era necesario un desarrollo autónomo
en lo interno - independencia económica - y en lo externo - soberanía
política - y esto definía a los enemigos, la oligarquía
- presente en todas las expresiones de Eva Perón - y el imperialismo
norteamericano.
La
visión de síntesis reguladora de conflictos se expresaba en
la política exterior expresando la crítica a los imperialismos
soviético y norteamericano y planteando la tercera posición
como opción superior. Sin embargo los objetivos planteados y la óptica
de evolución de la humanidad hacia organizaciones sociales superiores
lo llevó a plantear que el proyecto para la Argentina era el del Socialismo
Nacional.
Un
segundo plano de análisis es el de la composición y base social
que constituye el peronismo desde su origen. Es expresión de sectores
populares y nacionales, con participación de trabajadores, empresarios
nacionales y sectores del ejército. No hay dudas que los participantes
de esta alianza social se beneficiaron ampliamente durante la vigencia del
proyecto peronista.
Tampoco
hay dudas que los sectores desplazados, el sector agroexportador y pro monopólico
no perdieron todo su poder. Los primeros subordinados a la orientación
del Estado, los Estados Unidos impedidos de avanzar en su proceso de expansión
industrial y Gran Bretaña que extrañaba a su vieja colonia agroexportadora
necesitaban recuperar lo perdido y por eso cuando se debilita la alianza gobernante
los primeros influyen decididamente sobre sectores de las fuerzas armadas
y de la Iglesia, EE.UU. tienta a empresarios nacionales con su proyecto expansionista
y por último no puede sorprender que el Crucero 17 de Octubre (después
General Belgrano y hundido por los ingleses en Malvinas), comprado a Inglaterra
y al mando del Almirante Rojas fuera armado - le faltaban las espoletas -
aguas afuera por los propios británicos para facilitar el golpe de
Estado de 1955.
"No
saldremos nunca de nuestra condición de subdesarrollados en tanto seamos
tributarios de la explotación imperialista ... un país se capitaliza
trabajando porque nadie se hace rico pidiendo prestado o siendo objeto de
la explotación ajena, el capital es trabajo acumulado .... la integración
continental es indispensable, sólo mediante la Comunidad Económica
Latinoamericana que de origen a un mercado común puede asegurar, junto
a nuestro esfuerzo, la superación de la crisis económica y el
subdesarrollo". Juan Perón, La hora de los pueblos, 1968.
Este
plano afirma claramente la posición nacional y antiimperialista del
peronismo.
Estos
dos aspectos no serían nada sin el sujeto que le da origen. Sin la
movilización popular del 17 de octubre Perón no hubiera sido
liberado de Martín García. El peronismo no existiría.
Las
ideas de Perón formaban parte central de las concepciones del peronismo,
Perón tenía claro la necesidad de la unidad de concepción,
no escribía por pasión intelectual sino por conducción
y para la formación de sus dirigidos. Pero estas ideas tampoco significarían
nada sino fueran recibidas como propias por el pueblo y los sectores sociales
que adherían a esas posturas y, además, será difícil
saber cuanto influía en sus ideas la movilización, la acción
del pueblo y de los trabajadores, sobre todo en los momentos de crisis donde
otros lo abandonaban.
El
planteo de la justicia social se materializó en una distribución
del ingreso del 50%, valor histórico nunca alcanzado y que implicaba
que la humanización del capital significaba una importante transferencia
a favor de los asalariados. Si el Estado alentaba la sindicalización
y la lucha gremial era vista como recurso válido, si a su vez invertía
y desarrollaba industrias, si se quedaba con la renta agropecuaria y la distribuía
a otros sectores para asegurar la justicia social, la doctrina de la conciliación
no era vista como tal por los trabajadores sino que interpretaban que el peronismo
era la representación de sus intereses.
Esto
hizo que después del golpe de estado de 1955 el peronismo fuera proscripto.
No podía haber democracia porque esta permitía el retorno del
peronismo al poder, lo que significaba la vuelta a las políticas nacionales
y a otra nueva distribución del ingreso. Así Cooke sintetiza
esta situación que se prolonga por veinte años en que "el
peronismo es el hecho maldito del país burgués".
El retorno en 1973 volvió a generar la misma transferencia a favor
de los asalariados.
Este
es el aspecto que le da el carácter popular al peronismo.
Tal
vez sea conveniente ubicar al peronismo en el contexto del desarrollo histórico
como Nación. No es muy difícil encontrar similitudes y diferencias.
Desde
nuestros orígenes como nos cuenta Enrique Stieben "ese primer
Triunvirato, entreguista, frustráneo y servil, alejado de lo popular,
ha recibido el 8 de octubre de 1812 el merecido puntapié por parte
del pueblo apoyado por Don José de San Martín". Con ello
Rivadavia fue desplazado y confinado para regresar diez años después
al poder y que permitiera al historiador Henry Ferns afirmar "la política
monetaria e impositiva de Rivadavia a sido muy importante para los intereses
de la comunidad británica". Ya antes Alvear había expresado
"estas provincias quieren pertenecer a la Gran Bretaña, recibir
sus leyes, obedecer a su gobierno y vivir bajo su influjo poderoso."
Este debate desde estos años hasta nuestros días ha implicado
permanentes enfrentamientos políticos, la mayoría de las veces,
con violencia y pérdida de vidas y libertades. Han sido los movimientos
nacionales quienes alternadamente han puesto el freno a la actitud dependiente
aliada al sector agroexportador.
Ha
sido el peronismo, en este sentido, quién más profundamente
lo expresó influyendo decisivamente en la segunda mitad del siglo XX.
Esta mayor fuerza la adquiere porque se incorpora en la escena nacional un
actor más pujante, más numeroso y organizado que es el sector
del trabajo.
Y
son los trabajadores los que asumen la posición de defensa de lo nacional
porque han vivido esa experiencia y desde allí, no de otro lugar, les
ha ido mejor.
Paradójicamente
los sectores políticos clasistas se encontraron en 1945 repitiendo
en nuestro país la alianza aliada entre Rusia, EE.UU. y Gran Bretaña
con la Unión Democrática y en contra de los trabajadores. Sin
aprender de la historia repiten en 1977 cuando Fernando Nadra dirigente del
Partido Comunista declara en un reportaje a la revista Cambio 16 de Madrid
que Jorge Rafael Videla es un General democrático y que eso queda demostrado
por las ventas de trigo que Argentina está realizando a Rusia (con
bloqueo de EE.UU. en ese año) demostrando una vez más que las
ideologías de los sectores dominantes sólo están sujetas
a sus intereses económicos.
En
el último discurso de Perón, el 12 de junio de 1974, se recuerda
su frase final en la que hacía referencia a que no dejaba herederos
- ni siquiera a su mujer - y poco se recuerda su mensaje central, frente a
los debates de la época, en que ratificó "no volví
para consolidar la dependencia". Tarea que, sin él, delegaba en
el pueblo y, a pesar de que "la organización vence al tiempo",
sus convicciones sobre la conducción no le deben haber dejado dudas
sobre las dificultades futuras.
En
este marco resulta difícil analizar el peronismo hoy. Si la naturaleza
política del peronismo es nacional y popular, si esto se ha expresado
con fortalecimiento del Estado Nacional, no endeudamiento externo y distribución
de la renta a favor de los trabajadores para garantizar la justicia social,
con seguridad este no es el resultado del gobierno de Menem.
Podrá
considerarse que lo realizado es una traición a las concepciones peronistas
y que esto será superado por nuevos dirigentes, que los hechos han
sido necesarios por fuertes condicionamientos externos y como tal serán
coyunturales y readecuados en el futuro o que la experiencia es la irreversible
menemización del peronismo que remeda la alvearización del radicalismo
que terminó con el nacionalismo yrigoyenista.
En
cualquier caso, y aunque hoy sufren serias dificultades multitudes de pobres
y marginados, no se termina tan fácilmente con las raíces históricas,
políticas, culturales y sociales. Porque a pesar de todo esto y de
la continuidad de las políticas económicas puede observarse
que en todos los distritos y municipios del país con más alto
NBI los gobiernos son justicialistas.
El
peronismo surge en el 45 por condiciones internas y externas. La debilidad
de Inglaterra ayudó notablemente a que se generara esa opción.
Hoy el mundo en un solo bloque capitalista aparece sólido con la hegemonía
estadounidense.
A
su vez se anticipa que más que cambios estamos en un cambio de era.
Se supera el posmodernismo y para algunos se ingresa a la era del conocimiento
ya que este será el principal consumo. Paradoja de nuestro tiempo en
que la mayoría de nuestros habitantes no alcanzan a conocer lo moderno
y ya los cambian de era.
Tal
vez sea posible pensar en una visión más latinoamericana afirmando
que estamos en la globalización financiera que permite que la situación
de dependencia se controle a distancia, veloz e impersonalmente.
Hoy
las condiciones internas se acercan a situaciones antes conocidas y que prefiguraron
cambios. El ciclo económico en la argentina de fines del siglo pasado
hoy se repite igual: agroexportación de productos primarios, importación
de productos industriales manufacturados, con capital extranjero propietario
del patrimonio de la Nación y con endeudamiento público para
cubrir los balances desfavorables.
Cuales
serán las condiciones externas que terminen por propiciar un nuevo
cambio, podrá ser el fortalecimiento del Mercosur o quizás el
surgimiento de China como máxima potencia mundial y economía
complementaria con nuestro país o tal vez alcance con la agudización
e insatisfacción de las condiciones internas.
En
cualquier caso la expresión política nacional y popular surgirá
de nuevo, con el peronismo remozado o la identidad que reemplace al peronismo
alvearizado. La cuestión de la dependencia que hoy no tiene "marketing"
entonces volverá a considerarse como la cuestión fundamental.
Y
entonces, como en el cuento del rey desnudo, algún inocente volverá
a hablar de Liberación.
Bernardo Tirelli
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